Llamamos chimenea al conducto de tubos u obra que conduce los humos de la combustión hacia el exterior de la casa. Una buena chimenea garantiza un buen tiro.
Además de la limpieza frecuente de las cenizas, que actúan como un aislante que disminuye el rendimiento del equipo (cuando su volumen es excesivo), es altamente recomendable limpiar el tiro de la chimenea, o los tubos, para disminuir la cumulación de hollin en los mismo.
Hergóm vende un producto químico que se quema en bolsitas en la chimenea, y que transporta un potente catalizador que disminuye la acumulación de hollín.
En principio cualquiera. Hay que recordar que estas cocinas eran el único "electrodomestico" de los hogares hace varias décadas. Hoy en día sin embargo, lo más frecuente es combinar el uso de una cocina Hergóm con otra convencional de gas o eléctrica, en la que se calientan platos rápidos.
Las cocinas de leña son excelentes para preparar alimentos que requieren procesos de cocción lenta para alcanzar su máxima expresión. Eso ocurre con cocidos y carnes o pescados asados, pero también con postres caseros y con platos más "modernos" como las pizzas. Italia es otro de los países en los que vendemos nuestras cocinas.
La gran capacidad de la encimera Hergóm las convierte en la herramienta fundamental para preparar comida para toda una reunión familiar.
El término se refiere al tipo de camara de combustión, que en las calderas de pié está generalmente realizado en hierro fundido o en chapa de acero. El hierro fundido garantiza una mayor durabilidad. Por ese motivo, prácticamente todos los grupos térmicos Hergóm equipan calderas de hierro.
La acumulación permite disponer de un stock de agua caliente almacenada, para dar un rápido servicio en momentos puntuales. El grupo térmico G54/4, por ejemplo, es capaz de suministrar 220 litros de agua caliente en 10 minutos, que resultan de sumar su capacidad acumulada y el caudal que puede calentar en continuo.
Cuando se ha utilizado toda la capacidad del acumulador, el equipo sigue calentando agua de forma continua, pero con menor caudal (nunca hay agua fría, como en un termo eléctrico tradicional, salvo que se sobrepase el caudal máximo que es capaz de calentar en línea.)
Dependiendo del tamaño de la cocina, los hornos también tienen diferentes medidas. A partir del número 8, los hornos son iguales o mayores a los de un horno eléctrico convencional. En el caso de la cocina del número 7, la anchura es menor, pero está compensada con la profundidad.
Los emisores son los elementos que distribuyen la energía, transportada en el agua caliente, por toda la vivienda. Los más comunes son los radiadores, de hierro fundido, aluminio o acero. Las calderas Hergóm pueden acoplarse a cualquiera de esas instalaciones.
La madera es un excelente combustible, con una gran capacidad térmica. Es preferible que se encuentre seca, para que no disminuya su rendimiento, y que sea de calidad, como el roble o haya, para disminuir el número de cargas.
Las cacerolas, sartenes, etc. son convencionales, aunque es recomendable que no dispongan de ningun elemento plástico que soporte mal el calor.
Existen dos tipos de cocinas, las cocinas abiertas y las cocinas cerradas. Las cocinas abiertas se componen de un frente al que está acoplado el horno, y una encimera. Un albañil especializado ha de "construir" la cámara interior de combustión de la cocina y las paredes de la misma, utilizando ladrillos refractarios. Las cocinas cerradas ya están completamente terminadas en fábrica y basta conectar la salida de humos a una chimenea.
Las chimeneas abiertas son uno de los equipamientos del hogar más valorados. y al tiempo menos utilizados, por la incomodidad del humo, la escasa aportación térmica (un 10% aprox.) y el riesgo del fuego abierto. Un hogar o insertable cerrado aportan estas ventajas:
Forni, camini, camini, cucine e prodotti da riscaldamento. Ghisa e combustione ecologica: Biomassa.